Reconciliación

sábado, 28 de febrero de 2009


Caminaste conmigo durante mucho tiempo sin que pudiera siquiera verte. Te sentía como una escurridiza sombra fría que helaba mi espalda, perturbaba mi sueño, e inquietaba mi corazón, bloqueando mis pasos y mis labios.
Un día por fin me armé de valor. Bendita paradoja. Me paré en seco y decidí volverme, mirarte a la cara. Descubrí tu semblante maestro, amigo, aliado que me miraba con ternura y comprensión.
Y lloré, confusa, perdida...aliviada al fin.
Me tendiste tu mano amiga, y yo la tomé convencida.
Me pesa haberte tratado con desprecio, con antipatía, con dureza, con indiferencia a veces, intentando anularte, intentando hacer que no existías, que eras un error en mi vida.
Siento no haber buscado tu mano antes, siento no haberte abierto mi corazón y arropado para compartir contigo este amor que nos ilumina, que nos da calor y nos reconcilia por fin después de tantos años de enemistad ignorante.
Amigo miedo, gracias por tu amor incondicional, gracias por tu ayuda maestra, gracias por ser mi amigo...

Mi amor

domingo, 15 de febrero de 2009


Lo confieso, estoy enamorada. Hasta la médula.
Y lo mejor de todo es que es una pasión correspondida.
El idilio dura ya 42 años, todo un récord para los tiempos que corren. Aunque ahora que lo pienso son muchos más. Pero solo puedo contar con tiempo de calendario.
No puedo evitarlo...es algo que no planeé, simplemente sucedió.
No es algo que quiera sentir, es algo que siento sin querer.
Un amor más allá de las palabras.
Desde que asomé mi nariz a este planeta estoy en un dulce estado de éxtasis amoroso.
La vida es mi amor.
Soy el amor de mi vida.

Mis tratos con el viento...

domingo, 8 de febrero de 2009


Alguien dijo que las palabras se las lleva el viento. Y yo me pregunto ¿a dónde se las lleva?. Y ¿Qué hace con ellas?. Esto tendría un sentido si las palabras se dirigen al aire, como se suele decir a veces. Entonces es lógico que él se encargue de su destino final. Pero cuando tienen destinatario. ¿También cumple con esta venerable misión, y lo más importante, lo hace eficaz y puntualmente?. Porque si es así, quiero lanzar mis palabras al viento, pero con un destinatario muy concreto y especial. Me fío del viento y desconfío del servicio de correos para un cometido tan personal y querido.

Mágicas palabras

domingo, 1 de febrero de 2009


Cuando intento decir algo importante y no encuentro las palabras necesarias, echo de menos un nuevo vocabulario, una ampliación del que conocemos, encontrar un inédito ramillete de palabras con el que poder pronunciar algunas cosas no sencillas, sobre todo del corazón, que no siempre encuentran un fiel reflejo en las letras plasmadas en papel.
Pero hay días de milagros, de prodigios, en los que la maravillosa consecuencia de una danza sutil y sensual queda dibujada en un momento imprevisible y único. Las letras se toman de la mano, juegan, saltan, se combinan entre sí, se desdibujan, se recombinan y se preparan sonrientes para la foto final de un puzzle de amor.
Es entonces cuando siento que la magia y el amor llega a todos los rincones del universo.

Alas

lunes, 26 de enero de 2009


No sé cómo enviar caricias entre estas letras. Quiero saber cómo envolver en un abrazo hecho de palabras. Quiero decir lo que no sé cómo decir. Quiero saber cómo enviar un sentimiento genuino que se marchita cuando sale del corazón. Comprender, acompañar, proteger, tranquilizar.
Regalar unas alas nuevas...que te eleven hacia tu inmenso cielo.
Todo eso y mucho más, mucho más y todo eso.

Azahar

sábado, 24 de enero de 2009


Estoy en mi fase azahar, tranquila, relajada, con la mente y el corazón limpios, sintiendo crecer una flor blanca dentro de mi.
Sin embargo, muy a menudo vuelvo a ser una clemátide que pierde el interés por lo que sucede a su alrededor y se molesta con los ruidos que la sacan de su propio y particular mundo interno.
Aquí encuentro mundos extraordinariamente bellos, mundos que me transportan con suavidad y con serenidad amorosa, que me envuelven y me cobijan, que me miman y me sonríen.
Vuelvo a mi azahar pero a veces no encuentro el puente, que evasivo se me esconde, quizá travieso esperando burlarme y hacerme jugar un juego que me haga despertar.

Aunque cuando más despierta me siento es cuando se supone que estoy durmiendo.

Querido amigo...

domingo, 18 de enero de 2009


Cierro los ojos y te cubro con mis manos, entonces tus palabras colman los huecos de mi mente, y te llevas mis pensamientos en tu mágico vuelo...

De visita

miércoles, 14 de enero de 2009


Anoche soñé contigo.
Te paseaste conmigo por una historia surrealista en la que lo único nítido era nuestro amor.
Yo te defendía como cuando éramos pequeñas y aunque yo era menor, me erigía valiente y resuelta en tu escudero fiel y protector.
Mamá nos recordó el incidente más de una vez, y yo que ya no me acordaba, me reía, nos reíamos.
Anoche solo quedaba el imborrable sentimiento que nos aproxima en nuestra ficticia distancia.
Nunca comprendo mejor el metafísico axioma de que no existe el tiempo ni el espacio que cuando vienes a visitarme. Y tengo que trastocar todas los verbos y adjetivos para ajustar mis frases a esta realidad.
Te echaba de menos. Quería haberme cobijado contigo al sol en la terraza envuelta en geranios vestidos de temporada y cuchichearte tantas cosas, aún sabiendo que tú no lo necesitas.
Has llorado a mi lado la crueldad de ese amor perdido, o has brincado de alegría con mi nueva ilusión, incluso has merodeado sabiamente por mis confusiones señalándome con tu serena sonrisa que todo marchaba bien.
Anoche te divertías con mi mente, traviesa, lejana, confiando en que yo sintiera que bajo la aparente y ridícula ficción, reinaba nuestro amor, ese lazo infinito que nos reúne para siempre.
Quédate tranquila...imposible no sentirlo.

Crónica de un adiós

sábado, 10 de enero de 2009


Debo despedirme, lo sé.
Pero me cuesta, y mucho.
Pienso en lo que pasó y no consigo entenderme conmigo misma.
Tengo dos vocecitas que me hablan, que me guían, que me aconsejan, que me cuentan. Y me llevo bien con las dos. Pienso que me pueden llevar a ser carne de psiquiátrico. Aunque de momento todo bajo control.
Sin embargo, por debajo de este equilibrio aparente hay un tremendo dolor de estómago cuando recuerdo tus palabras. Aquel puñal brillante que sentí clavarse en mi silueta transparente. Tuve tiempo de apartarme, pero aún así la sangre de mi espectro me salpicó.
Y ahora no sé qué hacer con esas palabras pronunciadas. Cómo hacer que no escuché lo que escuché. Cómo vivir con esas palabras provocando dolor de estómago y de alma.
Cómo comprender, como tolerar, como dar el siguiente paso, hacia dónde .
Por qué me entregaste aquellas palabras que no te pedí.
Por qué están manchadas de miedo, de rabia, de dolor de niño perdido.
Para qué las pusiste sobre mi mesa. Qué se supone que debo hacer con ellas.
No puedo despedirme con este dolor de estómago.
Puedo perdonar, puedo sacudirme, puedo caminar, puedo volar, puedo incluso amarte. De hecho te amo.
Pero no sé cómo aliviar este dolor de alma.
Dile a ese niño que vuelva y que me cuente al oído por qué. Para qué.
Acaso jugaba confiado y se hizo mayor de pronto.
Se enfadó como un niño malcriado y rompió el juguete entre sus manos.

Danza matinal

domingo, 14 de diciembre de 2008


De nuevo se encuentra frente a ese ventanal. Esta vez, la balancea una dulce sensación, nueva para ella. Contempla la vida pasar desde su bella desnudez. Toma una taza de té aún caliente. La gira sobre el plato para que el asa quede a la izquierda. Es su ritual diario. Pero esta vez hasta el tacto es incomparable.

Escenas cotidianas que saborea como si fuera la primera vez. Los árboles entregaron su hojarasca, y ahora yace en el suelo bendita, como muestra brillante de la vida que cumple sus ciclos, como deidades que entregaron su alma a la nueva estación.

Un cliente forastero desesperado por hacerse entender frente a la vitrina azulada, encuentra por fin el gesto de comprensión que ansiaba de la dependienta que asistía expectante y lánguida al repertorio de vocablos lejanos. Los dos se adentran en la tienda en busca de quién sabe qué.

Mientras sujeta con una mano la cortina, gira la cabeza hacia la cama. Ahí duerme él, y le extraña verlo así. Siempre que volvía de su sueño le encontraba despierto. Siempre fiel custodiando sus viajes oníricos, y hoy por primera vez es ella quien lo hace. El pensamiento la enternece hasta las lágrimas. Cierra los ojos y le envía un beso que él siente y presiente, emitiendo un sutil susurro de satisfacción.

Vuelve su vista hacia la calle. Contempla el hechizo de los colores que sitian esa calle amanecida, y piensa en otros albores, otras orillas, otras cordilleras, no tan sublimes como éste, nunca había contemplado la existencia desde ese ángulo con tanta serenidad, con tanta calidez, con tanto sabor, en esa danza excelsa que la mece.
Se siente camaleón que canjea su color para ajustarse a un nuevo paisaje, se siente flexible y fuerte como el bambú que danza sublime en la selva.
Hoy las emociones la inundan y la traspasan.

Deja la cortina y vuelve hacia ese cuerpo amado que la espera sin saberlo. Y besa en silencio sus labios. Le sonríe y lo acaricia.
Es hora de volver a mi cuerpo de nuevo, se dice, y con un abrazo envolvente que lo despierta...se despide, dejándolo con la dulce sensación en los labios, una sonrisa dibujada y una bella visión en la retina de su alma.

Despertar

domingo, 7 de diciembre de 2008


Se cepilló los dientes mirándose al espejo. Sus ojeras marcaban una semana de prisas y cansancio. Sintió la suave frescura del suelo en sus pies desnudos mientras iba hacia la cama. La sensación la hizo sonreir. Se metió desnuda entre las sábanas suaves y suspiró profundamente saboreando de antemano un descanso merecido.
Cerró los ojos mientras llegaba una sensación de pérdida, de imágenes confusas, de languidez y suavemente empezó a despertar de nuevo...como cada noche.

No me sale...

miércoles, 3 de diciembre de 2008


Hay días que no me salen las palabras, no sé si os pasa.
Es como si hubiera un embotellamiento en las neuronas que se agolpan y no se ponen de acuerdo para decidir la palabra adecuada que hay que usar. Me las imagino discutiendo como energúmenas, intentando decidir cual de ellas tenía la preferencia en ese cruce. Con razón a veces me duele la cabeza, vaya si gritan las condenadas.
Mi madre dice que eso pasa los días nublados, y no le puedo contestar porque no me salen las palabras. Pero pienso, y qué puñetas tendrá que ver la meteorología con las palabras.
Y me pongo a imaginar un atasco de neuronas, y mando una guardia que regule el tráfico. Menuda ocurrencia la mía, desde cuando un guardia soluciona un problema de tráfico.
A veces parece que se instalan en la punta de la lengua y ahí se acomodan sin ninguna intención de prodigarse al viento y convertirse en sonido, entonces me acerco al espejo y observo este músculo rosado y húmedo. Nada, ahí no se ve nada.
En fin, esperaremos que pase el nublado, a ver si salen.

El silencio

sábado, 29 de noviembre de 2008


¿Quién inventó el silencio?. ¿Cuándo?. ¿Acaso en algún momento de su puesta en funcionamiento en el comienzo del universo, alguien podía prever la increíble utilidad práctica que nos ofrece para preservar nuestro equilibrio psicológico?. Y lo más importante. ¿Alguien pudo siquiera imaginar la increíble belleza que nos ofrece en nuestros momentos más queridos en los que la poesía es expresada sin palabras de manera tan magistral que no consigue ser imitada por ningún otro sonido de la creación?. Si la respuesta es afirmativa, quiero conocer al creador de semejante milagro. Quisiera saludarle.

Pereza

miércoles, 5 de noviembre de 2008


Poco a poco despertó de su siesta vespertina.
En su sillón preferido se estiró despacio disfrutando con el gesto como siempre hacía. Miró alrededor, con los ojos aún entrecerrados intentando ubicarse y estudiar cual podría ser su próxima ocupación en aquella tarde lluviosa.
Entonces la vió en el sofá, leyendo una revista. Parecía despreocupada y totalmente concentrada en las páginas que iba pasando con toda tranquilidad.
Alzó la vista en ese momento y le dedicó la más amplia de las sonrisas.
-Es adorable cuando me mira de esa forma tan traviesa-pensó-
-¡Ven aquí gatito perezoso!...
No pudo resistirse, y saltó amoroso a enroscarse en su regazo.

¿De qué te ríes?

domingo, 2 de noviembre de 2008




La pregunta lo sacó de su mundo silente y lejano. En ese momento recordó aquel aciago día donde el sol se oscureció y el cielo se quebró gris sobre su cabeza...y se dio cuenta de que su sonrisa se había quedado desde aquel momento...congelada.

¿Donde va el mundo?

viernes, 31 de octubre de 2008


La ventanilla trasera se llenó de vaho.
Con sus dedos helados limpia un círculo para ver cómo la lluvia empapa el aire, y vuelve gris el cielo. Mira sus manos húmedas y las seca en su pantalón.
Pega la nariz al cristal mientras sus ojos ávidos e inquietos no encuentran nada estático donde posarse. Las casas pasan veloces, los árboles, las verjas, los escaparates, las aceras, los macizos de flores, las personas, los perros...
-Mamá!
Desde el asiento delantero del coche, bajando el volumen de la radio, la mamá pregunta:
-Dime, cariño...
-¿Dónde va el mundo tan rápido?.

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